Felix Rieseberg es el ingeniero que lleva el equipo de Claude.ai, Cowork y Claude Code en Anthropic (antes pasó por Notion, Stripe, Slack y Microsoft). Esta semana publicó un texto que no habla de prompts ni de herramientas nuevas. Habla de algo más incómodo: la mayoría usamos la IA con muy poca ambición, y el problema no es el modelo. Somos nosotros, que no nos creemos capaces de pedirle más.
Su frase central, traducida por nosotras:
“A los humanos siempre nos ha frenado lo que creemos posible.”
Y su propuesta es simple de entender y difícil de hacer: ser ambicioso en cuatro direcciones. Velocidad, altitud, profundidad y rango. La primera la despacha en un párrafo —sí, la IA te hace las cosas más rápido, eso ya lo sabías—. Las otras tres son las que cambian el juego.
Altitud: deja de pedir la tarea, pide lo que viene después
Su ejemplo es de ingeniería, pero aplica a cualquier trabajo. En lugar de pedirle que arregle este error, pídele que la app deje de fallar. En lugar de que te llene la plantilla del reporte trimestral, pídele que diseñe una mejor forma de revisar el trimestre. La pregunta que él usa: "¿qué quieres que pase después? ¿Cuál es la meta detrás de la meta?" Subir de altitud exige que le des contexto, acceso a tus datos y espacio para proponer. Pero es donde la IA deja de ser una herramienta y empieza a ser un colega.
Fuente: “How to be more ambitious: a tutorial for humans with models”, Felix Rieseberg (blog personal), publicado el 13 de octubre de 2026.
Por Nativa.


