Ethan Mollick da clases en Wharton y lleva años escribiendo sobre IA. Ayer publicó tres frases que explican mejor que cualquier gráfica por qué esto se siente tan difícil de seguir. Y las midió con algo que tenía a la mano: el calendario de sus propios libros.
“Cuando se publicó mi primer libro de IA, en 2024, lo mejor que podía hacer la IA eran cuatro minutos de trabajo humano con 50% de probabilidad de éxito. Cuando entregué el borrador de Co-Existence, a principios de este año, eran diecisiete horas. Cuando salió publicado, hace dos días, eran diecisiete semanas.”
Cuatro minutos. Diecisiete horas. Diecisiete semanas. El mismo autor, tres momentos de su propia vida laboral.
Qué se está midiendo exactamente
Vale la pena ser precisos, porque el número se presta a malentendidos. No dice que la IA ya haga diecisiete semanas de tu trabajo. Dice algo más acotado: cuál es la tarea más larga que un modelo puede terminar solo, sin que nadie lo corrija a medio camino.
Y ese «con 50% de probabilidad de éxito» no es letra chiquita, es la mitad del dato: falla una de cada dos veces. Si le sueltas una tarea de semanas y te vas, lo más probable es que regreses a un desastre caro. La medida sirve para ver la pendiente, no para delegar a ciegas.
El último número, además, es una proyección a partir de otros estudios, no una medición limpia. Lo interesante no es si son diecisiete semanas o doce. Es que los tres puntos caben en la vida de un solo libro.

Fuente: “When my first AI book was published in 2024…”, Ethan Mollick en X, publicado el 22 de octubre de 2026.
Por Nativa.



