Imagínate tener a Messi en tu equipo y ponerlo a cargar los balones. Los carga rapidísimo. Nunca se le cae uno. Y aun así estás desperdiciando al mejor jugador del mundo.
Eso hacemos casi todos con la IA: le damos las mismas tareas de siempre y celebramos que las hace más rápido.
El domingo, Ethan Mollick —profesor de Wharton y de las voces más escuchadas sobre esto— publicó una frase que mil personas guardaron:
“Mi consejo general para usar IA, para lo que sea, es preguntarte: «¿cómo hago que lo que estoy haciendo sea todavía más ambicioso?».”
Por qué funciona pase lo que pase
Lo interesante es que la pregunta no tiene respuesta mala. Según él, pasa una de dos cosas, y las dos te sirven:
- Chocas con un muro. Y entonces ya conoces la forma de la frontera: hasta dónde llega hoy la herramienta con tu tipo de trabajo. Eso vale oro y nadie te lo puede decir por ti.
- Descubres que puede más de lo que creías. Que según Mollick es lo más común.
O sea: la peor consecuencia de pedir de más es aprender algo. Y la mejor es subir tu techo.
Fuente: “My general advice for using AI for any purpose…”, Ethan Mollick en X, publicado el 25 de octubre de 2026.
Por Nativa.




